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Haga que el baño y la cocina estén a salvo de los gatos: consejos


Cuando un gato entra a la casa, es importante hacer preparaciones especiales. El baño y la cocina, en particular, se convierten fácilmente en zonas de peligro para el tigre doméstico, pero con unos simples pasos, estos lugares también pueden convertirse rápidamente en lugares seguros para los gatos. El baño y la cocina deben ser aptos para gatos antes de que el tigre de la casa se vuelva loco allí - Imagen: Shutterstock / Asasirov

Así como los baños y las cocinas deben ser seguros para los niños cuando la próxima generación se registre, también es importante hacer que estas habitaciones sean seguras para los gatos cuando compra una pata de terciopelo. Al hacerlo, no solo debe eliminar las posibles toxinas y contaminantes de la boca del gato, sino también considerar que su gato trepará y saltará por todos los lugares posibles e imposibles de la casa o el apartamento.

Haz que el baño esté a salvo de los gatos

Las lavadoras y las secadoras son fuentes de peligro clásicas en el baño: antes de encender los dispositivos, asegúrese siempre de que el gato no se haya acomodado en el tambor entre las prendas. Es mejor dejar siempre la puerta del tambor cerrada. Si mantiene una rejilla de secado o una tabla de planchar en el baño, instale los dispositivos para que no se caigan repentinamente y puedan lastimar a su mascota. Siempre debe mantener los productos de limpieza y los medicamentos a salvo de los gatos en un armario con cerradura para que su gato no lo coma accidentalmente y pueda envenenarse.

Si está en el proceso de bañarse, el gato no debe jugar sin supervisión en el baño; el riesgo es demasiado grande como para que se deslice por el borde de la bañera al equilibrar, caiga al agua y no pueda salir de la bañera lisa. La tapa del inodoro también debe estar siempre cerrada, especialmente cuando los gatos todavía son pequeños, de lo contrario pueden caerse en la taza del inodoro e incluso ahogarse en ella.

Evita los peligros para el gato en la cocina.

La fuente de peligro número uno en la cocina es la estufa: es mejor no dejar que su gato entre en la cocina mientras cocina, de esta manera evita no solo las patas quemadas en la estufa, sino también el pelo de gato en la comida. Por cierto, también debes tener precaución al manipular la tostadora: si el gato entra, puede suceder que se atasque con la pata y se queme.

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